ESPAI DE GATS

 

2017. Espai de Gats sin saberlo, se convirtió junto a Ringo en uno de los primeros impulsores de Feelwood Barcelona.

 

Había hecho mis pinitos anteriormente de forma más o menos amateur, había conseguido vender unos cuantos productos restaurados a través de redes sociales y me acababa de plantear virar mi proyecto hacia la madera reciclada y las mascotas, empezando por un par de parques para gatos que Ringo disfrutaba en casa. Y un día el destino se presentó en forma de artículo en la revista Time Out: el primer cat bar de Barcelona estaba a punto de abrir.

 

Yo, que los que me conocen saben que el área de Comercial y Ventas no es mi punto fuerte, me armé de valor y me puse en contacto con las chicas que lo estaban montando. Pronto fui a conocerlas y pude ver el magnífico proyecto que estaban preparando y al que sin lugar a dudas, tenía que sumarme.

 

Fue así como comenzamos nuestra colaboración y allí fue donde nacieron mis primeros productos: la mesa Logan, los parques en la pared, etc. Un trabajo conjunto de diseño y que apoyado en nuestro conocimiento común del mundo gatuno, se convirtió en un nuevo catálogo que los peluditos llevan disfrutando ya un par de años.

 

Fue así como el proyecto se volvió amistad y seguimos colaborando hasta el día de hoy. Una de nuestras últimas colaboraciones podrás verla incluso desde fuera del local en forma de expositor. ¡Gracias a ellas por seguir dando hogar a sus gatitos y momentos gatunos a sus visitantes!

QGATS CAT CAFE

 

2018. Recién mudados a Zaragoza, fue cuando Mari se puso en contacto con nosotros.

 

Un nuevo cat café iba a inaugurarse en Sant cugat del Vallés. Un proyecto lleno de ilusión y cariño por parte de Mari, que nos contagió de inmediato.

El producto principal para QGats era el diseño a medida de un parque completo. A contrarreloj diseñamos unas cuantas propuestas. En esta ocasión íbamos a enfrentarnos a nuestro primer parque completo, de más de dos metros de anchura y otros casi dos metros de altura.

Rascadores, estantes, módulos y rampas diseñados para hacer disfrutar a los seis gatos en adopción que iban a convivir en el local. Además, QGats contó con nosotros en el diseño de comederos Mishina, mesas Logan, un arenero Tramuntana, una escalera Watson… en definitiva, que logró hacernos sentir parte del proyecto.

 

Tras un mes de trabajo, viajamos desde Zaragoza a Sant Cugat para presentarle el resultado e instalar el parque. Mientras lo montábamos, los curiosos comenzaron a acercarse al escaparate deteniéndose a observar cómo los dos traviesos cachorros comenzaban a trepar y a cruzar la pasarela, de módulo en módulo. ¿El momento más especial? Cuando mis abuelos nos acompañaron a entregar los últimos pedidos y a conocer el local. Y mis productos. Y mi sonrisa mirando sus caras.

 

¡Gracias QGats por haberlo hecho posible!